En busca de un propósito

En busca de un propósito
Photo by Miquel Parera / Unsplash

Todos hemos vivido esta escena en algún momento de nuestra vida profesional: entramos en una sala con nuestra manager, como parte de nuestro seguimiento regular. La noche anterior no has dormido bien, el día lo has empezado cambiando de contexto al menos unas diez veces y el síndrome del impostor sobrevuela en la sala como el zumbido de un mosquito. Y entonces tu manager, alguien de quien estás aprendiendo mucho y a quien no quieres defraudar, te pregunta: ¿Te sientes valorado? ¿Estas satisfecho con el trabajo que estás haciendo?

¡Wow!

En ese momento te encuentras desarmado, sin argumentos. Hace demasiado que no piensas en ello, que no piensas en qué significa para ti el trabajo que haces cada día, cada batalla, cada conflicto resuelto, cada vez que te preocupas para que las cosas salgan bien. Sin embargo es una buena pregunta de tu manager. Ella se toma muy en serio una de sus responsabilidades: ayudarte a que cada vez seas un mejor profesional.

Pero esto no hace que la respuesta sea más fácil de producir. Los humanos somos seres complejos (vaya novedad, ¿verdad?). Una de las formas de trabajar en la respuesta a una pregunta complicada es buscar marcos de referencia. Esto es algo que he aprendido gracias a tres vías: mi interés en teorías psicológicas, las técnicas aprendidas como profesional UX y mi búsqueda continua de nuevas (y mejores) formas de trabajar como Product Manager.

Fue así como di a parar con dos teorías/marcos/modelos que nos pueden servir ante el reto de desentrañar qué significa para nosotros sentirse valorado.

El primero es la pirámide de necesidades de Maslow. Esta interesante teoría plantea que nuestras motivaciones se pueden explicar de forma progresiva, desde la supervivencia básica (comida, seguridad), la estabilidad psicológica (afecto, reconocimiento) y finalmente la autorrealización. Maslow defendía que siempre estamos en busca de un propósito que nos permita el crecimiento personal.
No es una teoría perfecta: es demasiado rígida en sus pasos, demasiado lineal y no tiene en cuenta cómo los cambios en la sociedad afectan a nuestras motivaciones. Pero la pirámide nos recuerda que hay elementos que siempre van a ser importantes para que sintamos que se valora nuestro esfuerzo y que dicho esfuerzo tiene un propósito: el reconocimiento de otros, el trabajar hacia un objetivo que tenga sentido para nosotros, el trabajar paso a paso en nuestro progreso.

"One can choose to go back toward safety or forward toward growth. Growth must be chosen again and again; fear must be overcome again and again.", Maslow.

El segundo es un concepto japonés, Ikigai. Aunque no tenga una traducción directa, mi interpretación favorita sería "la búsqueda del propósito vital". Suena rimbombante y algo que encontrarías en veinte libros de la sección de autoayuda de una tienda de aeropuerto pero enseguida entenderás cómo te puede ayudar este concepto. Muy resumidamente, el ikigai es encontrar la intersección entre:

  • Aquello que amas hacer (pasión y realización)
  • Aquello en lo que eres bueno (habilidades y fortalezas)
  • Aquello que el mundo, tu empresa necesita que hagas (impacto y contribución)
  • Aquello que la sociedad puede devolverte (sostenibilidad y progresión de carrera)
"The most successful businesses are the ones that master the art of doing well by doing good.", Richard Branson

¿Y ahora qué? Te preguntas. ¿Qué pueden hacer por ti ambos modelos? Por sí solos poco más que animarte a que reflexiones.

Ahora solo queda una cosa por hacer, la más fácil y a la vez difícil: que vayas un paso más allá. No quieres volver a encontrarte desarmado ante tus managers, quieres tener el control de tu carrera. Necesitas, como cualquiera, un propósito. Para ello, te propongo que hagas una retrospectiva de los últimos meses, contigo mismo. Estas preguntas te ayudarán a entender donde estás y hacia dónde quieres/necesitas ir:

1. ¿Estás recibiendo e interiorizando el reconocimiento?

La etapa de reconocimiento en la pirámide de Maslow enfatiza la importancia tanto del reconocimiento externo (de compañeros, managers, industria) como del respeto propio (confianza en tus habilidades).
✦ Pregúntate: ¿Me siento visto y valorado por mi trabajo? ¿Qué logros he alcanzado recientemente y qué significa esto en cuanto a crecimiento profesional?

2. ¿Te sientes desafiado de una manera que estimula tu crecimiento?

Ikigai trata sobre hacer lo que amas y en lo que eres bueno, pero también de la mejora continua.
✦ Pregúntate: ¿Estoy aprendiendo y evolucionando en mi rol? ¿Busco proactivamente desafíos que me impulsen a avanzar?

3. ¿Sientes que tu trabajo tiene impacto más allá de completar tareas?

Las personas prosperamos cuando vemos el contexto general de nuestro trabajo, the big picture. La afiliación en Maslow y el ikigai apuntan a contribuir a algo significativo.
✦ Pregúntate: ¿Veo el valor que mi trabajo aporta a mi equipo, empresa o incluso a la sociedad? ¿Cómo se alinea con lo que me importa como individuo?

4. ¿Estás en un entorno que impulsa tu crecimiento?

Incluso los profesionales más autónomos necesitan un ecosistema que fomente la confianza, el aprendizaje y la motivación.
✦ Pregúntate: ¿La cultura de mi empresa, mis managers y mis compañeros me permiten crecer? Si no, ¿qué falta?

5. ¿Qué pequeños pasos inmediatos puedo dar hacia donde quiero estar?

La autorrealización y el progreso profesional no ocurren de la noche a la mañana, pero los pequeños pasos constantes marcan la diferencia.
✦ Pregúntate: ¿Qué puedo hacer esta semana o este mes para acercarme a mi próximo hito profesional?


Unos meses tras la última conversación con tu manager, entras a la misma sala. La noche pasada dormiste alguna hora menos de lo habitual porque acudiste a una interesante charla de la comunidad de Producto de tu ciudad y, por si fuera poco, el día lo has empezado con multitud de fuegos que apagar. Pero esta vez, algo ha cambiado. Tras la charla sobre el tiempo o ese compañero tan particular, te adelantas a tu manager. Quieres hablar sobre ti. Le argumentas cómo crees que has llegado a cierto estancamiento, qué piensas hacer para darle la vuelta a la situación y cómo crees que tu manager puede ayudarte.

Sales de la sala con una extraña sensación de alivio. Este tipo de conversaciones no son fáciles pero sientes que ha sido productiva. Y es la primera de muchas en el futuro. Todavía no has encontrado el propósito final de tu vida pero ahora te encuentras un paso más cerca de entenderlo.